LAS IMÁGENES TRAEN MALDICIONES GENERACIONALES

Cuando el Señor dice: "No te harás imagen, ..." etc., añade: "porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos". Éxodo 20:4-6.

Pero los servidores del Vaticano han realizado una híbrida mezcla entre el cristianismo y el paganismo, de modo que en cada lugar los santos o la virgen son representados por imágenes en diversas maneras. Así, sencillamente están maldiciendo a quienes guían, de un modo tan horrible, que las consecuencias llegan hasta los nietos y bisnietos, pues como hemos visto, el Señor advierte que castigará al que honre las imágenes y también a su descendencia.

En el Nuevo Testamento el rechazo de la idolatría no cambia. Lo que digo es que cuando los paganos, (en quienes la idolatría es característica de su cultura), ofrecen algo en sacrificio, se lo ofrecen a los demonios, y no a Dios, y yo no quiero que ustedes tengan nada en común con los demonios. No pueden beber de la copa del Señor y, a la vez, de la copa de los demonios; ni pueden participar de la mesa del Señor y, a la vez, de la mesa de los demonios". 1 Corintios 10:19-21. (Notemos la relación entre los ídolos y los demonios).

No es extraño por eso que el que escribió estas palabras, el apóstol Pablo, se haya indignado al ver una ciudad llena de imágenes: su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría". Hechos 17:16.

El mismo apóstol nos dijo: "… amados míos, huid de la idolatría". 1 Corintios 10:14. Y en Apocalipsis se dice claramente que una de las razones por las que mucha gente sufre es por seguir tercamente en pecados como la idolatría: "Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar" Apocalipsis 9:20. (Se sigue mostrando la afinidad entre estos dos hechos: la adoración a los demonios y la adoración a las imágenes).

 Máster Miguel Calderón Valverde

 correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén