LA ORACION A SAN MARTÍN DE PORRES

El padre Josep Coloma expone como el Papa Juan XXIII rezaba cada día una oración dedicada a San Martín que guardaba en su breviario. Pues bien, esta plegaria es la conocida "Invocación a San Martín de Porres" que ahora mismo puedes leer:

Oh San Martín, hermano mío, atiéndeme!
En mis penas y tribulaciones, consuélame.
En mis peligros y adversidades, socórreme.
En mis flaquezas y tentaciones, protégeme.
En mis dolencias y enfermedades, socórreme.
Dame la salud, si me conviene; y líbrame
de cualquier mal del alma o cuerpo. Amén.
Oh benigno y compasivo hermano mío, óyeme!
En las angustias de mi pobreza, confórtame.
En los quebrantos de mi infortunio, sálvame.
En mis agobios y desalientos, ampárame.
Ahora y siempre con tu ejemplo, enséñame
a tomar cada día mi cruz; y alcánzame
la gracia divina y la gloria del cielo. Amén.

Es sabido, por demás escuchado de todo fiel católico que trata de explicar la no idolatría de la "veneración de santos y vírgenes (advocaciones)", que ellos (los santos) son meramente INTERCESORES, pero el milagro lo hace Dios (aunque si después de recibido el favor se agradece al santo, estamos exactamente en lo mismo: LA FE DEPOSITADA EN EL SANTO -una criatura- y no en Dios -Creador-.

Existe idolatría desde el mismo momento en que se deposita la fe y esperanza de anhelos espirituales sobrenaturales en algo o alguien diferente a Dios mismo.

En la Biblia Católica encontramos que en el segundo mandamiento de la. Ley de Dios, en el libro del Éxodo Capítulo 20 versículo 5, dice así: "No te harás imágenes tal , ni figuración alguna de lo que haya en lo alto de los cielos, ni de lo que haya abajo sobre la tierra, ni de lo que haya en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellos ni las adorarás".

En el libro del Deuteronomio, Cap. 4:16, de la misma Biblia, leemos lo que sigue: "Guárdate bien de corromperos, haciéndoos imagen alguna tallada, ni de hombre ni de mujer…guárdate de hacerte imagen esculpida de cuanto tu Dios te ha prohibido".

 Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén