MACUMBA Y ROMA.

Es increíble como se mezcla en las devociones religiosas católico romanas expresiones paganas, en las que interviene hechicería, embrujamiento, satanismo, magia, espiritismo, dentro de lo que es conocido como el culto Macumba.

En la Macumba, se dan varias confusiones. EL poder del Espíritu en el cristiano, es el " axé". La jefa de las tempestades es "Iansá" y es representada por Santa Bárbara. La famosa diosa de las aguas - " Iemanjá"- es identificada con la Virgen María. San Jorge es el guerrero dios de la agricultura, " Ogun". San Lázaro y San Roque es el médico "Omulu" o " Abalue". " Oxalá" es dios de la pureza y la bondad y tiene la figura de Jesucristo. San Sebastián es el dios de los bosques - " Oxossi"- y protege a los cazadores; es jefe de un grupo de espíritus. " Xangó" es dios del rayo y el trueno; orgulloso y dominante; aparece como Juan el Bautista.

Muchos seguidores de la Macumba tienen su conciencia tranquila, porque llevan sus santos y no hay diferencia. Se han bautizado en una Iglesia, y quizás han recibido la Confirmación: indudablemente muchos de ellos se han puesto ropas blancas para tomar la primera Comunión.

Luego, en sus casas tienen un San Cristóbal, o una Santa Bárbara. Y les rinden culto con cierta sinceridad.

Lo quiero dar a entender es quienes celebran el culto a Macumba tienen sus mismos santos que aquellos invocan el pueblo católico. El gran problema es que mucha gente entregada a esto cree que tiene en su vida una gran dosis de religiosidad. Todo lo cual denuncia que el pueblo católico romano necesita ser realmente evangelizado.

La Biblia dice claramente: " No vayan en pos de otros dioses, de los dioses de los pueblos que los rodean, porque un Dios celoso es Jehová tu Dios que está en medio de ti. La ira de Jehová tu Dios se encendería contra ti y te haría desaparecer de la faz de la tierra ". (Deuteronomio 6,14-15).

Esto es mandato de Dios. Quizás muchos creen que era únicamente para el Antiguo Testamento. Pero lo cierto es que los Mandamientos de Dios subsisten hasta nuestros días. Ellos tienen vigencia. Su obediencia trae las mismas bendiciones. Su rechazo trae los mismos castigos. Hasta la tercera y cuarta generación.

Autor: Máster Miguel Calderón Valverde

 correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén