EL PODER DE PERDONAR PECADOS

El devoto seguidor de la Iglesia Católica tiene el deber de confesar sus pecados mortales, los más serios como el adulterio y el robo, al sacerdote; y se le recomienda que confiese también los pecados veniales, los menos serios como la mentira, aunque este último no esun requisito absoluto. Luego de un examen de conciencia para tratar de recordar estos pecados,y del arrepentimiento que se manifiesta en el dolor del corazón, y de la confesión sincera de lospecados al sacerdote, y de cumplir la penitencia, el penitente oye con alivio cuando el sacerdote ledice: "Yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo." Hasta el siglo XII el sacerdote sólo decía: "Dios te absuelva..." pero en aquel tiempo las palabras fueron cambiadas a "Yo te absuelvo..." para darle al sacerdote mucho más poder. Sintiendo perdonados sus pecados, el confesante sale de la Iglesia y regresa a casa, sabiendo que si vuelve acometer los mismos pecados, no hay problema. Con sólo regresar al confesionario, estará bien otra vez. La Iglesia basa su dogma de la Penitencia en las palabras de Cristo a los apóstoles en Juan 20,23: "A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos".

Debemos examinar este texto, Juan 20,23, a la luz de otras Escrituras para determinar exactamente lo que quería decir el Señor Jesucristo. La primera cosa que notamos en seguida es que no hay ninguna mención de la confesión del pecado en las palabras de Cristo. Cristo no les dijo a los apóstoles que primero tenían que escuchar la confesión del pecado de los labios del penitente para poder absolverlo del pecado.

En efecto, en ninguna parte de la Biblia se nos enseña que la confesión del pecado al apóstol o al sacerdote es necesaria para el perdón del pecado. Y si nos ponemos a buscar ejemplos en el libro de los Hechos de los Apóstoles, o en cualquier otro libro de la Biblia, para el uso del confesionario, buscaremos en vano. No hay ni un solo ejemplo. Ninguno. Aunque la Biblia nos enseña la necesidad de la confesión del pecado, también nos señala a quién debemos confesarlo.

"¿Quién puede perdonar pecados, sino Dios sólo?" Marcos 2,7. Nadie. No hay persona humana que puede perdonar pecados. Sólo Dios tiene esa capacidad. El Salmista sabía qué hacer para conseguir el perdón de pecado.

 Autor: Máster Miguel Calderón Valverde

 correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén