EL CELIBATO

¿Es el celibato un sacrificio que Dios requiere de sus siervos, o es otra tradición de hombres? La Biblia declara: "Honroso sea en todos el matrimonio" ( Hebreos 13,4).

¿Incluye esa frase a los líderes religiosos, como los sacerdotes y monjas? Cuando la Palabra de Dios enumera las cualidades de los obispos, quienes son líderes religiosos, se nos dice: "Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer..." (1 Timoteo 3,2).

Dios pone el mismo requisito para los diáconos: "Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas" (1 Timoteo 3,12).

Desde el principio, el plan de Dios siempre ha sido que los hombres tengan esposa. Poco tiempo después de crear a Adán, el primer hombre, hombre, "... dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él". (Génesis 2,18).

Dios no sólo expresa su aprobación por el matrimonio, sino que da esta poderosa advertencia: "Pero el Espíritu dice claramente que

en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad" (1 Timoteo 4,1-3).

El celibato no es un requisito establecido por Dios, sino una doctrina de demonios. La Biblia anuncia que los que enseñan esta doctrina están "escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos...". Por favor, comprenda, estas no son palabras mías, sino Palabra de Dios. Cuán trágico es que sacerdotes y monjas en todo el mundo se estén privando del placer de compartir sus vidas con un cónyuge, creyendo que su sacrificio agrada a Dios, cuando en realidad son presa de un poderoso plan satánico.

Si tan sólo los sacerdotes y las monjas pudieran comprender que Dios no pone tal requisito... y que están siendo engañados por Satanás. Dios ha registrado todas estas verdades en su Palabra.

 Autor: Máster Miguel Calderón Valverde

 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén