LA MISA DEBE SER UN RECUERDO DEL CALVARIO.

Un tema controversial es aquel en el cual, por un lado, el catolicismo afirma que el sacerdote tiene el poder (aunque es Dios quien hace el milagro) de transformar el pan y el vino de la Eucaristía, mediante unas especiales palabras dichas sobre el altar, en el cuerpo y la sangre REALES de Cristo, substancialmente hablando. Mientras que el cristianismo evangélico afirma que es solo una conmemoración del momento en que Jesús representa el sentido de Su sacrificio expiatorio a Sus discípulos. Y por consiguiente, por ser una "recordación", el resultado es que el pan sigue siendo pan, y el vino sigue siendo vino.

Esta cita del Catecismo actual revela que la Iglesia Católica aún sostiene la doctrina que fue definida en el Concilio de Trento: "En el corazón de la celebración de la Eucaristía se encuentran el pan y el vino que, por las palabras de Cristo y por la invocación del Espíritu Santo, se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo" ( #1333).

El Catecismo aun especifica cuando viene Cristo en la eucaristía y cuánto tiempo permanece allí: "La presencia eucarística de Cristo comienza en el momento de la consagración y dura todo el tiempo que subsistan las especies eucarísticas. Cristo está todo entero presente en cada una de las especies y todo entero en cada una de sus partes, de modo que la fracción del pan no divide a Cristo" ( Catecismo Católico #1377).

Dios no aprueba el canibalismo en ningún lugar de la Biblia. De hecho, El prohíbe tal práctica: "Ninguna persona de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que mora entre vosotros comerá sangre" ( Levítico 17,12 ). Dios nunca ordenaría a sus hijos que hicieran algo que El había prohibido.

Las instrucciones de Pablo en 1 Corintios 11 aclaran este tema: "Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí" (1 Corintios 11:23-24).

Cuando Jesús dijo: "Tomad, comed; esto es mi cuerpo", El no estaba dando a entender que comieran su cuerpo literal. Aun sugerir tal idea es ridículo. El estaba hablando en sentido espiritual de lo que pronto haría en la cruz. Notemos cómo finaliza este versículo: "Haced esto en memoria de mí". ¡ Es un recuerdo del Calvario !

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén