¡LA BIBLIA ES LA FUENTE DE LA VERDAD DIVINA Y NO LA TRADICION DE LOS HOMBRES!

Las Sagradas Escrituras y no la tradición de los hombres son las fuentes de la verdad de Dios, no hay muchas verdades como tampoco todos los caminos conducen a Dios. Pero los seres humanos escuchamos más a las tradiciones humanas que a las Santas Escrituras.

Es horrible ver como se distorsiona la verdad, hablo de la verdad que Jesucristo nos reveló en las Santas Escrituras. A veces algunos pretenden que nos apartemos de esa única verdad. La verdad es Cristo. Jesús fue contundente cuando expresó a sus seguidores: " Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí " (Juan 14,6).

Así que nadie puede adjudicarse la verdad, pues la misma pertenece a Dios. Hablo de la verdad revelada, no la verdad inventada por cada uno de nosotros, que ciertamente es nuestra opinión, pues siempre creemos que nuestra opinión es la única verdad que existe. " No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová y apártate del mal, porque será medicina a tu cuerpo y refrigerio para tus huesos " (Proverbios 3:7-8).

Decir que un ser humano es infalible, que no se equivoca es contradecir esa verdad bíblica. Es contradecir lo que Dios afirma en su palabra cuando dice: "Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso" ( Salmo 116:11).

"De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mis palabras, nunca verá muerte" (Juan 8:51). "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán "(Mateo 24:35).

Creer o no creer en esas palabras no es algo sin importancia, creer en los hombres o creer en lo que Dios dice es fundamental para la salvación, no es un juego, aquí te juegas la salvación o la condenación. Rechazar la palabra es rechazar a Dios, es rechazar el camino angosto, el camino de la fe y seguir por el camino de la lógica y la razón.

La Biblia es clara, firme, la verdad es Cristo y esa verdad es revelada en su palabra. Si rechazamos las palabras de Jesús, rechazamos a Dios, sino aceptamos esas palabras no le amamos en verdad. Las palabras de Cristo nunca cambian. Siempre es el mismo mensaje, para aquella época como para ésta. No hay dos evangelios, no hay dos verdades, habrán múltiples interpretaciones u opiniones, pero una sola verdad: Cristo.

Autor : Máster Miguel Calderón Valverde

 

 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén