NINGÚN HUMANO PUEDE SER VICARIO DE DIOS.

Quisiera comentar una declaración incluida en el libro escrito por el padre Bertetto (Salesiano) en los años cincuenta que goza de permiso oficial de la Iglesia para ser impreso, y que puede hacernos comprender más cabalmente hasta dónde puede llegar el ansia de poder temporal que, a lo largo de los siglos, ha caracterizado a la Curia Romana: "Jesús puso al Papa sobre los profetas, sobre los precursores... sobre los ángeles... Jesús puso al Papa en el mismo nivel de Dios. El Papa es Dios en la tierra" (L.Bertetto, S. Giovanni Bosco, Meditazioni, Turin 1955, p.90).

Debe notarse, primero, que los términos familiares con que es de costumbre designar a San Pedro, y a sus llamados sucesores, no pueden hallarse en el Nuevo Testamento. Los títulos "Jefe de los Apóstoles", "Pastor principal", "Cabeza de la Iglesia", "Santo Padre" ,"Vicario de JesuCristo", "Vicegerente de Dios", etc.. son todas invenciones de siglos posteriores. Varios de ellos son títulos propios del Señor Jesús, que sus pretendidos siervos, como unos criados atrevidos e insolentes, se han apropiado. Es un hecho importantísimo, y que no debe olvidarse jamás, que en el Nuevo Testamento y en los escritos de los primeros padres, San Pedro no recibe ningún título que le distinga de los demás apóstoles.

En ningún lugar de la Escritura el apóstol Pedro hace mención de poseer algún Primado sobre la Iglesia (habiendo tenido oportunidades claras para hacerlo), ni mucho menos se reconoce como sustituto (vicario) de Cristo. Al presentarse lo hace como "siervo y apóstol de Jesucristo" y se dirige a los ancianos de la Iglesia como uno de su misma condición: "Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo..." (2°Pedro 1,1); "Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos..." (1°Pedro 5,1).

Si los actuales Papas Romanos dicen ser los sucesores del apóstol Pedro, es extraño que ahora reclamen títulos que el mismo apóstol nunca manifestó poseer. Es imposible que una persona humana (creada) pueda ser vicario (sustituto) de Dios, su creador.

En definitiva, y para guardar compatibilidad y coherencia con el resto de la enseñanza dogmática de la Iglesia Católica Apostólica Romana (sucesión apostólica), el Romano Pontífice sería, a lo sumo, el VICARIO DEL APÓSTOL PEDRO.

Autor: Máster Miguel Calderón Valverde 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén