¿ POR QUÉ DEJÉ DE CREER EN EL PAPA ?

Doy gracias a Dios que fui rescatado de un gran error. Durante treinta años, la Iglesia Católica Romana había sido mi apoyo, la roca sobre la que había edificado mis convicciones: La Iglesia Católica Romana dice: "El Señor hizo de Simón, al que dio el nombre de Pedro, y solamente a él, la piedra de su Iglesia". Catecismo Iglesia Católica N° 881. Pero el Espíritu Santo me llevó hacia la verdadera roca, Jesucristo: "Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo" (1° Corintios 3:11).

En diversas oportunidades leía la Biblia y me preguntaba: ¿ Está mi iglesia realmente de acuerdo con este libro ? Comencé a dudar de que Dios le hubiera dado al papa autoridad y poder infalibles para interpretar la Biblia y que era el deber de todo cristiano aceptar la postura del papa. ¿ Era correcto que el papa tuviera la autoridad absoluta de anular y reformular las claras palabras de la Biblia ?

Había leído que el hombre que sostiene obstinadamente que las verdades de la fe son dudosas es un completo hereje y en consecuencia ha perdido su fe. De acuerdo con el dicho "Dubius in fide, infidelis est " ( cualquiera que duda de su fe es un infiel), yo ya no era un creyente católico romano. Me encontraba con una disyuntiva y estaba confrontado con la elección de dos modos de vida: podía seguir siendo un católico romano y pasar por la vida como un mentiroso; o podía ser fiel a mis profundas convicciones y dejar la iglesia. Elegí lo segundo. Con Lutero, sólo podía decir: "Aquí estoy, no puedo hacer otra cosa ". ¿Qué sabe en realidad un católico romano de su Iglesia y de sus dogmas religiosos? Parece que mucho o todo. Que María fue considerada Virgen desde siempre, que Jesús fue hijo único y que murió y resucitó a los tres días, que él fundó el cristianismo y la Iglesia católica e instituyó el sacerdocio, la misa y la eucaristía, que estableció que el Papa fuese el sucesor directo de Pedro. Se tiene seguridad de que todo eso es así porque siempre lo han contado de esta forma, pero, sin embargo, cuando leemos directa y críticamente el Nuevo Testamento vemos, sin lugar a dudas, que ninguna de estas afirmaciones es cierta. Cuando usted lea la Biblia, te vas a quedar muy sorprendido por las terribles contradicciones con lo que dice Roma. Descubrirás que el Jesús de los Evangelios no tiene nada que ver con el que proclama la Iglesia católica.

Autor: Máster Miguel Calderón Valverde

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén