57 BAUTISMOS EN LA CASA DE ORACIÓN

 

" Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo " ( Mateo 28, 19-20).

Hoy es un día memorable para nuestro Ministerio, pues más de cincuenta cristianos (hombres, mujeres, jóvenes, pubertos, matrimonios y familias), han cumplido con la ordenanza que Jesús legó a la iglesia, me refiero al bautismo de inmersión en las aguas.

Nuestro Ministerio practica el bautismo de creyentes, es decir, bautiza a personas con edad suficiente para hacer profesión de fe y pedir descender a las aguas. Esto incluye a niños y niñas con capacidad suficiente para entender el mensaje del evangelio. La edad mínima que consideramos importante oscila a partir de los once años de edad en adelante, enfatizando más propiamente la pubertad, que es la primera fase de la adolescencia en la cual se producen las modificaciones propias del paso de la infancia a la edad adulta.

Nuestro Ministerio practica el bautismo por inmersión, entendiendo que ésta es la práctica bíblica por excelencia. Sin embargo, en algún caso particular, se bautiza por afusión o por aspersión a personas enfermas, muy ancianas o impedidas cuyas limitaciones físicas le impiden sumergirse.

No creemos en la validez del bautismo infantil , pues según las Sagradas Escrituras, el único requisito para recibir el bautismo de agua y, de esa manera, testimoniar el cambio interior obrado por el espíritu Santo es... CREER. "Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo..." (Hechos 16:31). "El que creyere y fuere bautizado, será Salvo..." (Marcos 16:16). "muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados" (Hechos 18:8).

Escuchar el testimonio de familias de creyentes, que una vez fueron católicos romanos y hoy se han bautizado, resulta impresionante; sobre todo, porque hay experiencias. El gozo, las lágrimas, el amor, la fe y una nueva perspectiva de su seguimiento a Cristo, manifiestan que este mandato divino no es simplemente un rito, sino que tiene una trascendencia espiritual que conlleva una renovación y un compromiso interior del cristiano.

 Autor : Máster Miguel Calderón Valverde

 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén