¡ UN PRESIDENTE PARA COSTA RICA !

 

"Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien " ( Nehemías 2,18).

Se acercan las próximas elecciones para los costarricenses. Nuestro país necesita un gobernante que en lugar de hacer dinero para él mismo, trabaje en la construcción y restauración de la nación.

Cuando hablamos de líderes al servicio del pueblo, algunas personas consideran que el liderazgo es, primero, el arte de obtener resultados. Los grandes líderes, dicen, son los que terminan el trabajo. Importa muy poco cómo ellos operan, mientras consigan sus objetivos. Pero, cuando se examina a los grandes líderes de las Escrituras, encontramos que ellos no sólo obtienen muchos logros, sino que además sirven a la gente en el proceso.

Nehemías ilustra este punto muy bien. Su proyecto de reconstruir el muro de Jerusalén, que seguía en ruinas, nunca fue una meta para él. El objetivo final era revitalizar al pueblo de Israel y volverlo a su pacto con Dios. Él no crea dependencia sobre sus propias habilidades, ni usó el proyecto para ganar riqueza o fama para él mismo.

Nehemías contrasta con otros gobernantes. Ellos son egoístas, él es desinteresado. Ellos están por lo que podrían obtener; él está allí por lo que puede dar. Ellos piensan en ellos mismos, él piensa en Dios y en el pueblo de Dios. No ha venido por razones de autoservicio sino para servir a otros. Su mesa está pesadamente cargada con maravillosos alimentos pero no a expensas de otros. Realmente, no manipula el uso de las provisiones que podría exigir del pueblo como su gobernador, porque él conoce sus problemas que son ya muchos. Los motivos de Nehemías, son puros. Él no hace el bien por los elogios de los hombres, pero sí para agradar a Dios. Su libro concluye con esta oración: " Acuérdate de mí, Dios mío, para bien " (Nehemías 13,31).

¡Costa Rica necesita un gobernante como Nehemías ! Que no se avergüence de Dios. Ni en la vida privada, ni en la vida pública. Que su gobierno sea una escuela de entereza, de valor y de honestidad. ¡ Así sea !

Autor : Máster Miguel Calderón Valverde

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén