AÑO 2006 Y LA RESTAURACIÓN DEL HIJO PRÓDIGO.

He dicho en temas anteriores, que este año año 2006, según la profecía del Espíritu Santo, es un tiempo para construir, edificar, de producción. Es decir, que es año para levantar edificaciones del Señor y personales, para comprar lotes, para hacer ese agregado al templo del Señor, para obtener esa casa que tanto se ha soñado. Dios quiere respaldar esa visión a sus hijos y ministerios pastorales y misioneros.

Pero también, el Espíritu Santo, está hablando de la restauración del hijo pródigo. Él está pidiendo que se dedique un día entero de oración, por esa persona que necesita de Cristo; de aquel que un día estaba lleno del amor y la pasión por Cristo, y hoy, ha dado un giro total de 380 grados hacia el mundo. Sí, hermanos que un día formaron parte del Ministerio de canto del Señor, y ministraban con unción, hoy, han sido atrapados por las fuerzas de Satanás. Hijos (as), que nacieron cristianos o, que desde muy pequeños conocieron a Jesús, hoy, no quieren ver nada con el Señor. A ellos, les está llamando el Espíritu Santo y, Él quiere restaurarlos, sanarlos, limpiarlos, abrazarlos, entregar de nuevo la herencia que dejaron abandonada. ¡ Este es el tiempo de la restauración del hijo pródigo !.

 

 

" Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó "

La visión del padre: " ..." Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre...".

Dios ve a los

Si Dios te había dicho que te iba a usar para grandes cosas, y ahora estás lejos de Dios, con vergüenza de volver. Sí crees que Dios se arrepintió de lo que te dijo, ¡ estás equivocado (a)! Él siempre sigue mirando en tí lo que ibas a ser y hacer por Él. Recuerda lo que dice la Escritura: "Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse;..." (Proverbios 24, 16). ¡Iglesia, ha llegado la hora de ver a estos pródigos distanciados regresar a la casa del Padre ! ¡Amén!.

Autor : Máster Miguel Calderón Valverde

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén