UNA CASA DE ORACIÓN EN CADA BARRIO DE PÉREZ ZELEDÓN

Jesús declara con claridad su misión en Juan 3,17: " Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo". En Lucas 19,10 leemos : " Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido".

Dios ama a cada alma en particular. Cada persona es especial para Él. Cada vida humana es preciosa para Él. Sin embargo, cada una de estas preciosas gentes que están fuera de la salvación de Cristo se perderán eternamente. Dios no desea que la gente se pierda, sino que todos sean salvos. Dios no ha predestinado a nadie para el infierno. La eternidad es una elección. Todos nosotros debemos elegir, y Dios nos ha dado a Cristo para persuadirnos a tomar la decisión.

El Evangelio del Reino de Dios debe ser predicado a todos los que no son salvos, a todos aquellos que jamás han escuchado el Evangelio y a aquellos que han escuchado, pero no han tomado la decisión. La Biblia enseña y deberíamos creer en la venida de Cristo y la resurrección de los muertos, que cada ser humano será destinado al cielo o al infierno, dependiendo de su aceptación o su rechazo al Señor Jesucristo. Creemos en el valor eterno del alma, y que cada una de estas personas que no invocan el nombre del Señor, y no han nacido de nuevo, pasarán la eternidad en el infierno.

El mundo tiene hambre, la gente está confundida. Ellos están buscando. Están perdidos. Ellos no van a la iglesia. Los padres están en disgustos y peleas. En el hogar reinan la inseguridad y el temor. Hay una tendencia creciente hacia el satanismo. En Francia se gastan mil millones de dólares anuales en visitas a videntes, hechiceros, astrólogos, adivinos, sesiones espiritistas, yoga, amuletos, comunicación con los muertos.

Un informe señalaba que en 20 años el número de brujos en el Brasil aumentó de de 10 a 50 millones . En la ciudad de Porto Alegre hay registrados cinco mil centros de brujería.

La Biblia dice en Hechos 3,19: "Por eso, vuélvanse ustedes a Dios y conviértanse, para que El les borre sus pecados. Quizás el Señor mande tiempos de alivio ". El Espíritu Santo está infundiendo a la iglesia, una CARGA POR LOS PERDIDOS y un deseo de alcanzarlos para la eternidad, de la misma manera de NEHEMÍAS, quien tenía una pasión por ver la visión cumplida, de reconstruir y restaurar la ciudad de Dios. Aunque otros vieron los escombros y la rebelión, no así Nehemías. Vio la ciudad construida. Hoy, el Espíritu Santo quiere que veamos una Casa de Oración en cada barrio de Pérez Zeledón, donde se adore el nombre de JESUCRISTO, y se ESPERE SU VENIDA. AMÉN.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén