Donar

MALDICIONES EN LOS DESCENDIENTES

Número 128

ImprimirCompatir por email

Las maldiciones se transmiten de una generación a otra. Las compañías de seguros seculares lo saben muy bien. Por esa razón, ellos preguntan si tenemos antecedentes de problemas cardiacos, o deficiencias renales, o presión alta, o diabetes en nuestra familia. Éxodo 20, 5 dice. " No te inclines delante de ellos (ídolos) ni les rindas culto, porque Yo soy el Señor tu Dios, Dios celoso que castiga la maldad de los padres que me odian, en sus hijos, nietos y bisnietos; pero que trato con amor por mil generaciones a los que me aman y cumplen mis mandamientos".

¿ Por qué tengo que ver con los pecados de mis bisabuelos, si es suficiente tener que lidiar y responder por los nuestros ? Como los israelitas veían que las maldiciones pasaban a sus descendientes, inventaron este dicho : "Los padres comen uvas agrias y a los hijos se les destemplan los dientes " (Ezequiel 18,2). En otras palabras, los hijos sufrían por los pecados de sus padres.

La Biblia declara que Dios ha provisto el remedio para la liberación de la maldición: " Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición " ( Gálatas 3,13). Aleluya. Debemos apropiarnos de los beneficios de la cruz y pedir perdón por nuestros pecados y los pecados de nuestros progenitores y antepasados.

Muchas personas se sienten confundidas en cuanto a las INIQUIDADES, porque no saben que hay una diferencia entre PECADO E INIQUIDAD (maldad). La Biblia los menciona como dos cosas distintas: " Pero te confesé sin reservas mi pecado y mi maldad; decidí confesarte mis pecados, y tú Señor, los perdonaste " ( Salmo 32, 5). Básicamente, el pecado es la causa y la iniquidad incluye el efecto. La iniquidad generacional funciona de esta forma: Uno de los padres puede cometer un pecado, como el de participar en ritos ocultistas, o un pecado sexual, y eso produce una MALDICIÓN. Esta maldición produce a su vez una iniquidad o debilidad generacional que va pasando en la familia a las generaciones posteriores. Un ejemplo de ello que puede aclarar este proceso: Una mujer embarazada se somete a rayos X y el niño queda deforme a causa de esos rayos X. El niño no pidió que le hicieran los rayos X; sin embargo, es afectado y se convierte en víctima. El pecado, como los rayos X, daña las generaciones venideras.

Es posible que usted o sus hijos sufran de una maldición generacional, que se puede presentar bajo forma de atadura espiritual ( pobreza, alcoholismo, homosexualismo, lujuria, divorcio, etc.), no porque sean malas personas o malos cristianos, sino porque es una maldición . Isaías 53, 1-5 dice que Jesús llevó nuestros pecados e iniquidades ; para que pudiéramos ser libres.

¿Quieres leer más?
Visita otros tratados de este tema

Oración de aceptación en audio:

Comentarios en Tratados del sitio

Casa de Oración 2008