¡ HOY SE SIGUE VENDIENDO LA SALVACIÓN !

La venta de indulgencias consistía en un decreto papal en materia de fe, para otorgar el perdón de los pecados - pasados, presentes o futuros-, a todos aquellos que a cambio dieran dinero. Por eso, se le llama, " ¡perdones de pecado !".

Hasta hoy en día han continuado los abusos financieros en la Iglesia Católica Romana. Todavía se hacen pagos para que un sacerdote " ore por un ser amado para sacarlo del purgatorio".

La idea de que podemos asegurar la salvación de uno de nuestros seres queridos por medio del pago de dinero, es totalmente de origen pagano. Pero además de lo escandaloso de este sistema, el caso es que no hay prueba alguna de que el purgatorio exista; ¡ e incluso los sacerdotes deben admitir que no hay forma de saber cuándo una persona finalmente pasa del purgatorio al cielo ! Tales doctrinas son crueles. ¡ No debemos sorprendernos de que las gentes den casi todo lo que poseen, puesto que han sido enseñados desde la infancia, que estos sacerdotes pueden, a través de la oración, sacar a los seres amados de las llamas !

El descubrimiento más extraordinario que tuve, como católico, es que la salvación no es el producto del esfuerzo cooperativo entre el hombre y Dios a través de la intervención del sacerdote, sino que es un don gratuito que recibe el hombre al arrepentirse y " creer" o " recibir " a Cristo como Salvador personal. Que debemos gozarnos de la certidumbre de la salvación. Que una verdadera conversión se manifiesta por un cambio de manera de vivir y por las buenas obras. Pero éstas son el resultado, y no la causa, de la salvación.

La Biblia claramente dice que " no somos rescatados con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación " ( 1 Pedro 1,18-19).

Estimados católicos, ¡ es solamente al allegarnos a Cristo y recibir la purificación de su preciosa sangre que podemos ser redimidos ! El enseñar que el dinero puede redimir, es una burla a la sangre de Cristo, la cual es lo único que nos "limpia de todo pecado" (1 Juan 1,7). Las Escrituras declaran que una persona que realmente cree en Cristo puede saber que tiene vida eterna. Por lo tanto, para un cristiano, el tener confianza de su posición ante Dios, no es presunción, sino fe basada en la Biblia.

Autor: Máster Miguel Calderón Valverde

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén