LAS INDULGENCIAS CATÓLICO ROMANAS.

      En esta serie de temas que inician desde el número 1317 estoy hablando de lo que conozco, no de lo que supongo. Habló con fundamentos como ex-catolicorromano quien una vez estuve envuelto en las doctrinas, creencias, prácticas y ritos de la Iglesia de Roma. Sé lo que hablo, por haberlo vivido.

      Las indulgencias son un sistema que estableció el romanismo católico para que los vivos ayuden a los muertos. Según el Concilio Vaticano II (Catec·1476-1477), los católicos pueden ganar una indulgencia de la Iglesia Católica realizando actos de piedad específicos como rezar el rosario (1478). Esto debe ir acompañado de la recepción del sacramento de la confesión, la Sagrada Comunión y oración por las intenciones del papa, es decir, las peticiones personales que él haga en sus oraciones. Una vez que el católico ha adquirido una indulgencia tiene la libertad para decidir cómo usarla. Puede aplicarla a su propio castigo temporal, o mediante la oración puede aplicarla a la cuenta de un ser querido difunto en el purgatorio (1479). El asunto es que para el romanismo, basta una sola misa para liberar a todas las almas del purgatorio. Los papas pueden vaciar el purgatorio ideando una indulgencia para hacerlo.

      La vida eterna no es una recompensa sino un regalo inmerecido de Dios. Jesús, hablando de sus ovejas, dijo: " Y yo les doy vida eterna " (Juan 10,28). También prometió: " Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de vida" (Apocalipsis 21,6; Juan 4,4). Sin embargo, la Iglesia Católica Romana insiste en que la vida eterna es una recompensa meritoria ganada por hacer el bien (Catecismo Católico: 1036,1051,2010, 2027).

      La Biblia enseña que lo que todo hombre y mujer verdaderamente merecen es el castigo eterno. Sin embargo, las buenas nuevas de Jesucristo es que Dios, en su misericordia, está dispuesto a otorgar vida eterna a todos los que confían en Cristo, un regalo que nadie merece. A fin de que estas dos verdades no se confundan, el Espíritu Santo incluyó ambas cosas en un solo versículo: "Porque la paga del pecado es la muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" ( Romanos 6,23). Según las Escrituras, es imposible para nosotros el redimir un alma a través de pagos en su nombre. No importa qué cantidad se pague, nunca podrá redimirse a nadie.

      Autor: Máster Miguel Calderón Valverde

     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén