NUESTRO LLAMADO ES GANAR CATÓLICOS PARA CRISTO

El objetivo primordial de esta serie de tratados bíblicos es ganar almas para Cristo, no ganar disputas personales. "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes." (Efesios 6:12).

No quiero que usted piense que soy el "dueño de la verdad". Pero puedo afirmar que predico lo que creo. Y creo que la Palabra de Dios es verdadera: " Conságralos a ti mismo por medio de la verdad; tu palabra es la verdad" (Juan 17:17), y a Jesucristo que es la Verdad: " Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre " (Juan 14:6).

Lo que me mueve a predicar, estimado hermano Católico, es a Jesucristo y Su Evangelio de gracia, porque mi carga es el amor por las almas que se pierden. En estos días, en nuestra ciudad, murió atropellado por un vehículo, un alcohólico que era muy conocido por su misma condición. Lo más lamentable es que este hombre no tenía a Cristo en su corazón y su destino eterno no es el más seguro porque " el que cree en el Hijo de Dios, no está condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado por no creer en el Hijo único de Dios. Los que no creen, ya han sido condenados...." (Juan 3,18-19). Para este pobre e infeliz hombre, según la Biblia, de nada le valdrán las misas por difuntos, ni novenarios, porque si no tenía a Jesucristo estaba condenado. Para nosotros, los creyentes, este es un momento doloroso porque esta es una alma perdida; para siempre, se nos fue de las manos. Aunque la conciencia está tranquila, porque a todos estos borrachitos que están en el parque de nuestro San Isidro se les dá palabra, se les evangeliza con tratados (por cierto, hoy me encontré a uno de estos alcohólicos que me dijo: pastor, dame dinero. Mire, aquí ando un tratadito suyo). Sí, a esta gente se le ha anunciado la Palabra, pero Satanás ha ganado en esta ocasión la partida.

No puedo dejar de lado mi misión, al igual que la tenemos todos los cristianos: " Te encargo mucho que prediques el mensaje, y que insistas cuando sea oportuno y aun cuando no lo sea. Convence, reprenda y anima, enseñando con toda paciencia " ( 2 Timoteo 4,1-2). Quiero que le quede claro que mi predicación no responde a opiniones personales, sino a lo expresado en la Biblia.

Autor: Máster Miguel Calderón Valverde

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén