CUATRO CARACTERÍSTICAS DE UN CREYENTE INFANTIL.

"Pero tiene que pedir con fe, sin dudar nada; porque el que duda es como una ola del mar, que el viento lleva de un lado a otro. Quien es así, no crea que va a recibir nada del Señor, porque hoy piensa una cosa y mañana otra, y no es constante en su conducta " (Santiago 1,6-8).

Una de las características del creyente infantil o inmaduro es que es inestable emocionalmente. En un momento, tiene mucho gozo, y en otro, está desanimado. En un momento, promete algo y lo cumple, y en otro momento, no cumple. Es una persona que tiene muchas altas y bajas en sus emociones, y como consecuencia, siempre está dando vueltas en círculos. No puede identificar la voz de Dios claramente, por tal razón, no recibe ninguna palabra de Él.

 

Un creyente infantil es amigo del mundo. A menudo, nos encontramos con creyentes que todavía les gusta las cosas del mundo, tales como: las amistades que no quieren saber de Dios, la música que no edifica y muchas otras cosas. " ¡Oh almas adúlteras ! ¿ No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios ? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios " (Santiago 4,4). ¿Cuáles son las tres cosas que el mundo ofrece ? 1- Deseos de la carne. 2- Deseos de los ojos. 3- Vanagloria de la vida. " No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él " (1 Juan 2,15-16). Como creyentes, si deseamos ir a otros niveles de madurez espiritual, debemos romper con el mundo y sus deseos y seguir adelante.

Un creyente infantil no tiene control sobre su lengua. Es un creyente el cual critica, juzga, habla malas palabras y algunas veces, miente. Para este creyente, el controlar su lengua es un problema. "Todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende de palabra, es una persona perfecta, capaz también de refrenar todo el cuerpo " (Santiago 3,2).

Un creyente infantil no tiene discernimiento espiritual. No sabe distinguir entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, lo santo y lo no santo, lo puro y lo impuro: es fácilmente engañado, no detecta el bien o el mal. " Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; pero cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño " ( 1 Corintios 13,11).

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén