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LA MUJER CRISTIANA

Número 1209

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" Sus hijos y su esposo la alaban y le dicen: "Mujeres buenas hay muchas, pero tú eres la mejor de todas ". Los encantos son una mentira, la belleza no es más que ilusión, pero la mujer que honra al Señor es digna de alabanza " (Proverbios 31,28-30).

 

Después de tres mil años, aún podemos conocer el tipo de mujer ideal brindado por el anterior enfoque bíblico de Proverbios 31.

 

Esta mujer es atractiva (no sólo físicamente) y vivaz. Su vida es feliz, productiva, equilibrada; como competente ama de casa, como mujer de negocios que tiene éxito, ella tiene un corazón sensible hacia las personas que están en necesidad. No es raro que sea objeto de elogios por los de su casa y por los que la rodean; ella no exige esa alabanza, sino que se la gana a través de su servicio a los demás.

 

Sin duda alguna, el mundo sería un lugar mejor para vivir, si todas las madres, con su ejemplo, enseñaran a sus hijos la clase de esposa que deberían buscar.

 

La mujer del libro de Proverbios es un modelo, alguien cuyo ejemplo debemos seguir. La esfera de acción es un desafío para las mujeres de todos los tiempos, de todas las tierras y de todas las edades, sean casadas o solteras. Su ejemplo debe ayudar para que cada mujer creyente cumpla las tareas especiales para las cuales fue creada, y capacitarla para vivir a plenitud y honrar a nuestro Dios.

 

Muchos hombres de carácter noble y líderes excelentes de la historia tuvieron madres que temían a Dios. Eran mujeres sabias porque dice la Biblia: " El temor de Jehová es el principio de la sabiduría.." (Proverbios 9,10). Se dice que la madre de George Washington era una mujer piadosa y que la madre de Sir Walter Scott amaba la música y la poesía. Pero la madre de Nerón era una asesina y la madre del disoluto Lord Byron era una mujer orgullosa y violenta. Algunos de los grandes criminales tuvieron pésimas madres como Mama Baker quien salía con sus hijos a cometer atracos.

 

Lord Shaftesbury estaba correcto en su famosa declaración: " Denme una generación de madres cristianas, y yo asumiré la tarea de transformar todos los aspectos de la sociedad en doce meses ". Si tuviéramos más madres cristianas, tendríamos menos delincuencia, menos inmoralidad y muchos menos divorcios y hogares destruidos.

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