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SE ACABÓ LA SEQUÍA.

Número 1066

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" Escúchame ahora, Israel, pueblo de Jacob, mi siervo, mi elegido. Yo soy el Señor, tu creador, que te formó desde antes de nacer y que te ayuda. No temas, Jesurún, pueblo de Jacob, mi siervo, mi elegido, porque voy a hacer que corra agua en el desierto, arroyos en la tierra seca. Yo daré nueva vida a tus descendientes, les enviaré mi bendición. Y crecerán como hierba bien regada, como álamos a la orilla de los ríos " ( Isaías 44,1-4).

La lluvia es una bendición que trae vida, restauración y abundancia a nuestra naturaleza. A la falta de lluvia por tiempos prolongados se le llama sequía. Esto puede producir un caos, un desequilibrio en la naturaleza, a tal grado que aun los seres humanos se encuentran en peligro. Los efectos de una sequía son desastrasos.

Si la sequía natural produce efectos negativos, es difícil imaginar lo que la sequía produce en la vida humana. Las sequías prolongadas de la vida son esos momentos en que nos vemos escasos de lo

" Escúchame ahora, Israel, pueblo de Jacob, mi siervo, mi elegido. Yo soy el Señor, tu creador, que te formó desde antes de nacer y que te ayuda. No temas, Jesurún, pueblo de Jacob, mi siervo, mi elegido, porque voy a hacer que corra agua en el desierto, arroyos en la tierra seca. Yo daré nueva vida a tus descendientes, les enviaré mi bendición. Y crecerán como hierba bien regada, como álamos a la orilla de los ríos " ( Isaías 44,1-4).

La lluvia es una bendición que trae vida, restauración y abundancia a nuestra naturaleza. A la falta de lluvia por tiempos prolongados se le llama sequía. Esto puede producir un caos, un desequilibrio en la naturaleza, a tal grado que aun los seres humanos se encuentran en peligro. Los efectos de una sequía son desastrasos.

Si la sequía natural produce efectos negativos, es difícil imaginar lo que la sequía produce en la vida humana. Las sequías prolongadas de la vida son esos momentos en que nos vemos escasos de lo

que necesitamos para vivir.

El reino de las tinieblas se complace en producir sequía en nuestra vida. Dios quiere bendecirte pero el diablo quiere impedir que tú recibas esa bendición. La Palabra dice que el enemigo vino para matar, hurtar y destruir. Su misión es causar desastres y sequía personal en tu vida. Él no quiere que recibas las bendiciones de Dios porque bendecirás y alabarás el nombre de Dios como nunca antes, y además el que está a tu alrededor también bendecirá y alabará el nombre de Jesucristo.

Si estás experimentando una sequía de soledad, él derramará agua sobre ti. Si es una sequía de interrelación, él derramará agua sobre ti. Si es una sequía de prosperidad, él derramará agua sobre ti. Si es una sequía de salud, él derramará su agua de sanidad. Recuerde que Dios usará tus manos y pies para acabar con la sequía de los que están a tu alrededor. Crea que este el tiempo de las lluvias del cielo.

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