LO QUÉ ES Y NO ES LA PALABRA DE CIENCIA.

Tratado bíblico nº 852

La palabra de conocimiento o de ciencia, es la revelación sobrenatural de hechos pasados, presentes o futuros sin intervención de la mente natural. Podemos describirla como la mente de Cristo manifestada a la mente del creyente, y hecha conocer, cuando es necesario, en un abrir y cerrar de ojos. ( 1 Corintios 2,16). Este don es utilizado para proteger a los cristianos, para indicarles cómo orar con más eficacia, o para mostrarles cómo ayudar a otros.

La palabra de ciencia no es un fenómeno psíquico o percepción extrasensorial tal como la telepatía ( la presunta habilidad de leer las mentes por influencia maligana), la clarividencia ( la presunta habilidad para conocer hechos que están ocurriendo en otras partes) o la precognición ( la presunta habilidad para conocer el futuro). Estas "habilidades" están prohibidas en la palabra de Dios. ( 1 Crónicas 10,13; Deuteronomio 18,9-12). No debemos incurrir en tales prácticas, o abriremos la puerta a Satanás. Todas las actividades de esa naturaleza son peligrosas y malas. Experimentar con tales fenómenos psíquicos es jugar con los caídos poderes de este mundo que están controlandos por Satanás.

El don de la " palabra de conocimiento " no es ninguna " habilidad " humana, sino un puro don de Dios. No se "desarrolla" como pueden serlo las manifestaciones demoníacas, sino que se

manifiesta como el resultado de estar en estrecho contacto con el Señor.

La palabra de ciencia fue usada en la Escritura para encontrar personas u objetos extraviados, como sucedió con Saúl y las asnas perdidas. (1 Samuel 9,15-20; 10,21-23). Observemos a través de este acontecimiento que Dios se preocupa por cada una de las necesidades humanas.

Fue utilizada para desenmascarar a un hipócrita, a Giezi, el siervo de Eliseo. ( 2 Reyes 5,20-27).

Eliseo, por revelación milagrosa, supo dónde estaba emplazado el ejército sirio, salvando así a Israel de la batalla ( 2 Reyes 6,8-23).

Cuando Jesús sanó al paralítico, también le perdonó sus pecados. Esto provocó entre los escribas pensamientos negativos contra Jesús. Jesús supo, por una " palabra de conocimiento" (no por leer los pensamientos ) lo que pensaban en lo más íntimo, y así se los dijo directamente ( Mateo 9,2-6).

Mi deseo a través de este tratado, es que usted anhele este don maravilloso del Espíritu Santo. El Señor tiene tesoros de sabiduría y conocimiento para su Iglesia ( Colosenses 2,3). Satanás, el vencido por Jesucristo quiere burlarse de los creyentes con sus mentiras; ¡ No lo permitamos !

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