ALIANZA EVANGÉLICA DE C.R SE OPONE UNIÓN CIVIL DE PERSONAS DEL MISMO SEXO

25 DE MAYO DEL 2008Posición que sustentamos acerca del Proyecto 16.390 ... relacionando con la Unión Civil entre Personas del Mismo Sexo, actualmente en estudio por la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa de Costa Rica.

Este proyecto propone acoger la unión civil entre personas del mismo sexo con características, derechos y amparo legal tan idénticos al matrimonio civil que es, realmente, una copia de él, al punto que requiere certificado de soltería.

Al comparar ese proyecto con nuestras tradiciones cristianas y bajo la observancia y sujeción a las Sagradas Escrituras, concluimos que no concuerda con el plan de Dios para la familia ni para la conservación de la especie por las siguientes razones:

1-     Dios formó la primera pareja varón y hembra, los bendijo y les encomendó la conservación y multiplicación de la especie humana: "Creced y multiplicaos". Dios y la naturaleza concuerdan en que hembra y macho son imprescindibles para la relación sexual, conyugal y familiar. Por eso la unión entre hombre y mujer permite el nacimiento de hijas e hijos, conformando, con ello, la familia. Sin la participación de la mujer y del hombre no se asegura la conservación de la especie. Por el contrario, estaría sentenciada a desaparecer.

2-     A través de los siglos la mayoría de culturas en todo el mundo le han dado su apoyo, aprobación, estímulo y defensa al matrimonio heterosexual. Desde ese apoyo, estímulo y defensa se ha mantenido una concordancia con la naturaleza en la cual la estructura corporal del macho encaja con la de la hembra para el acople sexual y reproductivo.

3-     La base histórica, natural y creativa señalan a la familia como la célula básica de la sociedad, y al matrimonio como la base de la familia, por lo cual el matrimonio entre mujer y hombre no puede ser comparado con la unión entre persona de un mismo sexo porque son distintos. "Lo igual con igual se compara, nunca con lo diferente".

4-     Respetamos el derecho que cada persona tiene de elegir los comportamientos que crea adecuados, y asume implícitamente responsabilidad por ellos, aunque no se ajusten al pensamiento bíblico. No juzgamos la inclinación, opción o comportamiento homosexual o lésbico. Simplemente no lo compartimos porque no encontramos ningún texto bíblico o pronunciamiento de Dios que lo recomiende como sí lo hace respecto de la unión hombre y mujer.

5-     Nuestra Constitución y El Código de Familia apoyan, defienden e impulsan el matrimonio entre hombre y mujer como base de la familia, por lo cual creemos no hay espacio en ambos documentos para otra institución paralela al matrimonio heterosexual.

6-     Concluimos que El Proyecto 16.390 riñe con los valores, principios, costumbres y tradiciones cristianas. Le solicitamos, con todo respeto y buena voluntad que se pronuncie en contra de ese proyecto. Pueden dirigir su opinión sobre el mismo a la  Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa.