Echando toda superstición y brujería de Pérez Zeledón.

La brujería es perversa porque recurre a espíritus malignos. Implica un pacto o búsqueda de la intervención de esos espíritus. La brujería es la creencia en una realidad invisible a la que el practicante queda atado. Las Sagradas Escrituras enseñan que se trata de una entidad diabólica (Deuteronomio 18,12). La Biblia condena la brujería y la hechicería por ser una abominación: 'A la hechicera no la dejarás con vida' (Éxodo 22,18).